La colonia Fernandina de Jagua, hoy ciudad de Cienfuegos, celebra los 203 años de su nacimiento como única urbe latinoamericana del siglo XIX fundada por colonos franceses bajo dominio español.

Es una de las más hermosas ciudades cubanas, no por gusto desde antaño se le llama con reverencia La perla del sur, pues atrae con sus encantos a los visitantes que luego de conocerla   la mantienen  siempre en su recuerdo, por la impresión que causan la unión de una naturaleza extraordinaria, con el mar como gran protagonista, y un acervo histórico, patrimonial, literario  y artístico de alta preeminencia.

Fundación

Don Luis Juan Lorenzo De Clouet era un teniente coronel nacido en Burdeos, Francia; agregado en 1818 al Estado Mayor de La Habana, que presentó al Capital General José Cienfuegos y al intendente Ramírez, el 1 de enero de 1818, la proposición de colonizar la bahía de Jagua.

De Clouet por sus altos grados como masón había fundado en La Habana la primera Cámara de Altos Grados Masónicos que existió en Cuba;  llegó en abril de 1819 a la bahía de Jagua y se estableció en el sitio Hurtado, cercano a las márgenes del río Salado, junto a 46 colonos franceses, el médico Domingo Monjenié y el agrimensor Domingo Dubroct.

El 22 de abril de 1819 tomó posesión de las tierras, dejó fundada la colonia en nombre de Su Majestad el Rey de España, justo en el lugar que hoy marca la Roseta del parque José Martí;  entregó terrenos a los primeros colonos, a los que dijo que consideraran esas tierras como su única patria, invocando el favor divino y pidiendo el acatamiento de las órdenes del Rey, y luego dijo el lema Fe, Trabajo y Unión.

En el transcurso de ese año arribaron a Jagua un total de 231 pobladores, en su mayoría, de origen francés, incentivados por la distribución gratuita de dos caballerías de tierra y la aceptación por el gobierno de parte de los gastos, además de facilitarles la compra de esclavos y recursos para las fincas. 

Al cabo de diez años se le otorga el título de Villa de Cienfuegos al poblado, que se convierte en capital del territorio. ciudad

Patrimonio Cultural de la Humanidad

El 15 de julio de 2005, en la 29 sesión del Comité de Patrimonio Mundial, celebrada en Durban, Sudáfrica, la otrora Fernandina de Jagua, que conserva en el presente   toda su majestuosidad, recibió la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad, otorgada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La declaratoria resalta, como fundamental, el hecho de ser la única urbe latinoamericana del siglo XIX fundada por colonos franceses bajo dominio español, peo además, la riqueza de sus monumentos, la permanencia en el tiempo de diseños arquitectónicos originales, el desarrollo económico logrado con el decursar de los años, y el sugerente contraste del mar con la ciudad.

A partir del año 2003, esta urbe ha conquistado significativos lauros en materia  de conservación y restauración por el  cuidadoso trabajo sostenido con centros de significado cultural, histórico y turístico.

Cienfuegos es un sitio mágico por muchas de las razones contendidas en la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad, y además por sostener una vida cultural de gran riqueza y versatilidad; son famosas sus tradiciones y leyendas que se conservan en el imaginario de la región.

Arquitectura y urbanismo

El núcleo urbano original siguió en su desarrollo el estilo colonial de construcción, que partía de una Plaza de Armas, actualmente el parque José Martí,  en torno a la cual se trazaron las primeras 25 manzanas y se agruparon las más importantes edificaciones gubernamentales, religiosas y domésticas con un diseño arquitectónico de inspiración francesa.

En el Parque Martí se levanta desde 1902 el único Arco de Triunfo existente en Cuba y en su entorno se encuentran, entre otras construcciones de alto valor, la Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción (1819); el Teatro Tomás Terry, uno de los tres más importantes de la Isla en el Siglo XIX, y el Palatino, considerado el edificio más antiguo de la plaza.

El viajero puede disfrutar del Paseo del Prado cienfueguero que es el más extenso de Cuba, y lo lleva desde  la entrada de la ciudad hasta el malecón, y en  el cual tiene una vía expedita hacia  Punta Gorda y La Punta, zona donde se encuentra  la edificación más emblemática de Cienfuegos: el Palacio de Valle, lujosa mansión que constituye la expresión más elocuente del eclecticismo cienfueguero y en cuya construcción predominan los estilos  mudéjar y gótico en armonía con el bizantino, el veneciano y el barroco.

Dos cementerios: Reina y el Tomás Acea forman parte también de los sitios de interés de Cienfuegos; en el primero se conservan nichos verticales, enterramientos característicos del siglo XIX, y el segundo, construido en la década de 1920, resalta por su monumental fachada, muy semejante al Partenón ateniense.

La ciudad posee un conjunto de monumentos locales como el mencionado    Palacio de Valle, Antiguo Ingenio Carolina,    Casa de los Leones,    Cueva de Tanteo en Rodas,   Antiguo Colegio Nuestra Señora de Monserrate, y el    Palacio de Blanco;  entre los nacionales,   figuran   Cueva Martín Infierno,    sitio donde cayó Henry Reeve, en Yaguaramas,    Parque Martí y su entorno,         Antiguo Cementerio de Reina,    la Fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, construida  entre 1743 y1745      Centro Histórico Urbano de Cienfuegos y    Zona residencial urbana de Punta Gorda.

El   Museo Histórico Naval, el Museo Provincial de Cienfuegos, el Club Benny Moré, la playa de Rancho Luna, el Teatro Tomás Terry, son también espacios llenos de historia y vida que el visitante no debe dejar de descubrir en su visita a Cienfuegos.

Turismo de  naturaleza

Cienfuegos es un importante destino turístico del centro sur cubano; cuenta con una confortable planta hotelera ubicada en sus playas y con un aeropuerto internacional que conecta la ciudad con varias naciones.

Entre las fortalezas naturales resalta, literalmente,   la altura culminante de la región central de la isla: el Pico San Juan, que se alza a 1140 metros, y además, está ubicada la cueva de Martín Infierno, poseedora de una estalagmita de 50 metros de alto y 30 metros de diámetro, la que ha sido considerada por muchos expertos como la mayor de Cuba y América, y una de las más grandes del mundo.

La bahía de bolsa   de Cienfuegos, con sus 88 kilómetros cuadrados de superficie, calado profundo y aguas tranquilas, es un excelente espacio para la práctica de deportes náuticos y uno de los mayores habitat naturales del sábalo, especie muy codiciada por profesionales y aficionados a la pesca.

A su vez, el puerto es uno de los más valiosos de la costa sur de la isla, por su privilegiada ubicación y magníficas condiciones.     

La flora y la fauna de este territorio se caracterizan por un rico ecosistema, gran diversidad biológica y varias   áreas protegidas. Allí está enclavado el  jardín botánico más antiguo de Cuba, con una importante reserva florística, considerado   el Banco de Germoplasma más completo del país.

Este  centenario Jardín Botánico, Monumento Nacional, ofrece al visitante una enorme colección de plantas integrada por alrededor de 1450 especies, el ochenta  por ciento de las cuales son exóticas, y atesora un repertorio de palmas considerada entre las diez más importantes del mundo.

Otros grandes atractivos son las cascadas del salto de agua de El Nicho, en el macizo montañoso Sierra del Escambray, y los preciosos paisajes donde se combinan montañas, cavernas, saltos de agua, cascadas y nacimientos de ríos y  la zona de Guajimico, con una barrera coralina de gran relevancia y hermosura.

Muy cerca de  la ciudad, se encuentran  las aguas minero-medicinales  y termales de Ciego Montero, con más de un siglo de exitosa utilización y probada eficacia, de gran demanda para propósitos balneológico-terapéuticos.

«Cienfuegos es la ciudad/Que más me gusta a mí»

Uno de los blasones que esgrimen con gran orgullo los cienfuegueros, es que muchos ilustres intelectuales, científicos y artistas cubanos son hijos de la bella ciudad, siendo uno de ellos Maximiliano Moré,  el querido y nunca olvidado Benny Moré, quien inmortalizó en hermosos versos acompañados de una cadenciosa melodía, la ciudad que más le gustaba, cerca de su Santa Isabel de las Lajas, donde nació el 24 de agosto de 1919.

Cuenta y canta el Bárbaro del ritmo:

Cuando a Cienfuegos llegué

Y esa ciudad quise verla

Ya que la llaman «La Perla» mi amigo

Ahora les diré por qué (…)

Me gustó ver como baja

Del monte el Hanabanilla

Y como choca en la orilla mi hermana

De la roca que lo ataca

Me gustó ver cómo encaja

El Escambray en el llano

Me gusta el techo de guano

Donde guajiro nací

Pero lo que más, lo que más me gusto a mí

Cienfuegos pueblo cubano, tú lo ves (…)

Texto: Redacción Bienvenidos