FILH Cuba 2022; La historia de Mary Prince, para remover la cenizas del pasado
FILH Cuba 2022; La historia de Mary Prince, para remover la cenizas del pasado
FILH Cuba 2022; La historia de Mary Prince, para remover la cenizas del pasado
FILH Cuba 2022; La historia de Mary Prince, para remover la cenizas del pasado

En la subsede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba de la trigésima Feria Internacional del Libro FILH Cuba 2022, fue presentado el volumen La historia de Mary Prince, una esclava de las Indias Occidentales. Contada por ella misma, la primera traducción al español de esta obra.

Su publicación es una coedición entre la Editorial Historia, del Instituto de Historia de Cuba y Ediciones del Lirio de México en su colección Justicia racial, que  se inaugura con este título.

Esta primera traducción al español estuvo a cargo de la experimentada traductora Ana Elena de Arazoza, vicepresidenta de la sección de traductores de la UNEAC; es esta una edición bilingüe, que cuenta como valor añadido con un prólogo de la doctora María del Carmen Barcia,  prestigiosa profesora e investigadora cubana, miembro titular de mérito de la Academia de Ciencias de Cuba.

La gran peculiaridad de este texto es que la historia de la esclava Mary Prince, fue contada por ella misma, con lucidez y dolor por los horrores de la esclavitud; fue transcrita por el editor Thomas Pringle, y está reconocida como el primer relato de una esclava negra,   y  tuvo su inicial edición en el año 1831 en el Reino Unido.

Mary Prince nació esclava en la isla de Bermudas el primero de octubre de 1788; en 1829 se convirtió en la primera mujer negra que presentó un derecho de petición para reclamar su libertad ante el Parlamento inglés.

En 1833 fallece Prince en Londres, a la edad de 45 años, y en 2012 fue reconocida como Heroína Nacional de Bermudas, donde desde 2020, se celebra el Día de Mary  Prince cada 2 de octubre.

La narración tiene la clara intención, asegura la prologuista, «de conmover a los súbditos ingleses para que demandaran al Parlamento y al monarca el fin de la esclavitud en sus colonias. Debió, como otros relatos, contribuir a dicho propósito, pues esta concluyó  en 1838».

El panel de presentación estuvo conformado por la propia doctora Barcia, Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, 2003 y Premio Nacional de Historia, 2005,  Rubén Mendieta Benavides, director de publicaciones de Ediciones del Lirio de México y la traductora del volumen  Ana Elena de Arazoza.

Inició las intervenciones Rubén Mendieta,  de Ediciones del Lirio, quien resaltó que   «después de más de 190 años tenemos la oportunidad de conocer una parte de las atrocidades del esclavismo, y sobre todo en las Indias Occidentales».

Ponderó la labor de traducción de Arazoza, que dijo, «conservó la sustancia de este testimonio», y a continuación dio a conocer que la imagen  de la  cubierta   es una pieza de la artista de la plástica afrobrasileña Rosana Paulino, cuyo título es La costura de la memoria.  

«Yo creo que tenemos que desempolvar la memoria, darnos cuenta de que si bien la esclavitud fue abolida yo creo que hay rezagos todavía, mucho racismo que nos agobia»; se refirió  entonces a los afrodescendientes mexicanos, que si bien son poco visibles existen y están librando una lucha actualmente por su reconocimiento.

 Seguidamente la doctora Barcia reveló que la propuesta de hacer el prólogo del libro, «fue un gran regalo y hoy, el segundo, porque es una edición preciosa, desde su cubierta, con una imagen bellísima y que tiene un cuidadoso trabajo de edición, en un excelente papel».

La historiadora llamó la atención en que «para Cuba la esclavitud no es un tema que fenece, es un problema que está en  sus raíces, en su cultura, desde una etapa muy temprana, y ya muy profunda, desde finales del siglo XVIII y en el  siglo XIX».

Luego, al explicar  la relevancia del volumen, esgrimió un argumento de mucho peso:

«Los  archivos casi siempre se componen de documentos legales, y estos documentos legales proceden del poder político de cada época, y los censos pueden dar cifras, una relación de ingenios, pero solo en las actas de  los procesos judiciales, llevados por sublevaciones, conflictos y determinados temas de este tipo, uno escucha la voz de los esclavos, y desde luego se escucha más  la voz de los esclavos hombres, es mucho más difícil encontrar la voz de una esclava mujer».

La doctora Barcia, comentó que Mary Prince  va  relatando toda su vida y los castigos a que estuvo sometida en las diferentes casas donde sirvió; era una esclava doméstica, sin embargo la profesora asegura «a mí lo que más me golpeó, es que siendo una esclava urbana, no de plantaciones (…) tuviera que hacer trabajos tan horribles, cosas tan difíciles».

Igualmente señaló que le sorprendió la falta de protección absoluta que tuvo en su vida la esclava, y esclareció que en Cuba, ciertamente los esclavos eran castigados y golpeados de manera horrenda y cruel, pero existían «los llamados síndicos y los esclavos podían plantearle al síndico que el amo lo golpeaba y quería cambiar de dueño».

Afirmó que en su  historia Mary Prince no hace referencia a la existencia de ningún mecanismo instituido reglamentariamente para atender las reclamaciones de los esclavos y protegerlos de alguna manera.

Todos estos elementos reveló la doctora Barcia, le resultaron no solo novedosos y comparativos sino que le mostraron muy gráficamente exponentes de todos los matices, cada vez más profundos, que pudieron tener las sociedades esclavistas; y consideró «la única manera de salir de una confrontación racial es remover las cenizas del pasado, que la gente sepa qué ocurrió, que entienda por qué eso pasó y que eso contribuya a que las personas sanen(…) yo creo que publicar libros como este contribuye a ese proceso de saneamiento». 

Texto y Fotos: Redacción Bienvenidos