Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora
Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora
Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora
Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora
Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora
Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora
Matanzas, una ciudad mágica, sublime y encantadora

A poco más de cien kilómetros de La Habana, esta sugestiva urbe siempre fue de las más ilustradas de Cuba, su dinámico interés por el saber y su intensa vida cultural, la llevaron a ser bautizada, hace más de 2 siglos, como «la Atenas de Cuba». Su fundación tuvo lugar a final del siglo XVII.

Desandar Matanzas es la oportunidad de conocer una hermosa metrópolis, serpenteada, en su extremo norte, por una amplia bahía, a la que precede el malecón matancero, ameno espacio de encuentros. En su arquitectura prevalece el eclecticismo que da prestancia y donaire a lugares significativos de su centro urbano. Su teatro principal, el Sauto, es una joya arquitectónica de la isla, de refinado estilo neoclásico, es uno de los más bellos y el de mejor acústica del país caribeño.

Pero, otro atractivo notorio hace sobresalir a Matanzas entre las ciudades del centro de Cuba y es que, al estar atravesada por varios ríos, entre ellos el Yumurí y el San Juan, los matanceros tuvieron que construir pasos que conectaran los diferentes puntos del territorio y de esta peculiaridad geográfica tan casuística, surgió uno de los más románticos apelativos que la nombran: «la ciudad de los puentes».

Otros asombros de Matanzas

Cuna de excelentes poetas y músicos, en Matanzas nació el Danzón en 1879, el Baile Nacional Cubano, este melódico ritmo fue creación del matancero Miguel Faílde. Le dieron merecida fama, compositores y músicos como Nilo Menéndez, José White, Aniceto Díaz y Dámaso Pérez Prado, el Rey del Mambo. En la actualidad, el teatro Sauto es sede de la Orquesta Faílde, liderada por el bisnieto del excelente compositor, una agrupación que reverencia y mantiene viva la armonía de este apasionante ritmo.

Un lugar notable de Matanzas es la Botica Francesa del Dr. Triolet, hoy Museo Farmacéutico. El simbólico sitio matancero, es exponente de la arquitectura neoclásica doméstica de final del siglo XIX y de antiquísimas colecciones de piezas relacionadas con el mundo farmacéutico. Patrimonio de Cuba y Premio Nacional de Conservación, esta reliquia está propuesta para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Fue inaugurada en 1882 y prestó servicios hasta 1964, sus envases de porcelana francesa, piezas auténticas del laboratorio y etiquetas originales de los distintos productos fabricados en la botica, son reliquias que hablan de un pasado en el presente.

El Parque de la Libertad, antigua Plaza de Armas de la villa, es uno de los lugares preferidos de encuentro, junto a la Plaza de la Vigía. Nació con el siglo XIX, y sus alrededores muestran interesantes e históricas edificaciones que definen la vida de la ciudad.

Otra reliquia, aun en activo y que resulta atractiva para los visitantes, es el tren de Hersey, perteneciente al único ferrocarril eléctrico que ha existido en Cuba. Comenzó dando servicio en 1921 y aún está en funcionamiento, su itinerario cubre, únicamente, desde la estación de Casablanca, en La Habana, hasta la ciudad de Matanzas. El trayecto es placenteramente maravilloso. También los paisajes que conforman el entorno matancero, cautivan por su belleza y sus notorios valores naturales, entre ellos destacan las Cuevas de Bellamar, el Valle de Yumurí, la Ciénaga de Zapata y Varadero. Sin dudas, de Matanzas se podría estar hablando largo tiempo, pero es más estimulante descubrirla tal cual es, sorprendente y poética.

Textos y fotos: Bienvenidos