Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola en Cuba: aliado estratégico y socio seguro

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas dedicado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. 

Es una agencia especializada en brindar acompañamiento técnico y financiero para el desarrollo rural  en América Latina, el Caribe, África y Asia, y realiza esta acción a través de instrumentos de asistencia  técnica y de operaciones financieras, mayoritariamente de operación financiera reembolsable, en forma de préstamos y también de fondos no reembolsables de asistencia técnica.

A propósito de las acciones y propósitos  de esta agencia , su director  para Cuba, Juan Diego Ruiz Cumplido, encabezó en la mañana de hoy en La Habana, una conferencia de prensa en la que lo acompañaron Consuelo Vidal, coordinadora residente del sistema   de Naciones Unidas en Cuba, Orlando Díaz Rodríguez y Frank Carbonell, directores de Asuntos internacionales y   de  la Unidad de proyectos internacionales del Ministerio de la Agricultura, respectivamente, y Mohamed Lamine de Aquite, representante de la Agencia francesa de cooperación.

Durante diez años el FIDA  ha desarrollado su labor en la Isla en su relación con los ministerios de Comercio Exterior y de la Agricultura, y el sector productivo, a través de tres grandes programas que se encuentran en distintas fases de ejecución.

Ruiz Cumplido, se refirió al programa PRODECOR , que se ejecuta desde hace seis años en las provincias orientales  como parte de las cadenas de valor del maíz y el frijol, con el acompañamiento de la Agencia española de cooperación internacional para el desarrollo, el cual se encuentra en su fase de cierre y será evaluado para poder compartir las experiencias del mismo.

Uno de sus más importantes resultados, dijo, es que se ha aumentado  en un 42 por ciento el área de cultivo de maíz y frijoles en Holguín, Granma, Las Tunas, Santiago de Cuba, a partir de la introducción de maquinarias, implementos y otras inversiones que se llevaron a cabo; entre los mayores logros está el incremento de la producción, y la instalación de cuatro plantas de procesamiento y secado del grano, que procesan más de 300 toneladas diarias.

Igualmente explicó que la provincia de Camagüey  acoge el programa PRODEGAN, asociado a  la ganadería, iniciativa que se encuentra en el punto medio de su realización y  que cuenta con el apoyo de la agencia francesa de cooperación.

El tercer programa, PRODECAFÉ, está en etapa de iniciación, explicó el funcionario, y tiene  como escenario también  las provincias orientales;  está centrado en el cultivo y producción de café, pero además, de cacao, cultivos varios, y atiende, en cierta medida, ganado menor.

Enfatizó el  director de FIDA Cuba, que más de 42 mil familias cubanas, productoras de alimentos participan en esta cartera conjunta de inversión; « esta es la razón primera y última de nuestro trabajo», aseguró y añadió que alrededor de 170 millones de dólares es la suma de la financiación total, interna y externa de estos programas en Cuba, que es uno de los países de América Latina priorizados por la agencia.

Destacó asimismo las capacidades productivas y gerenciales de las empresas nacionales involucradas en los programas, lo cual, distinguió, permite una mirada a más largo plazo para contribuir a una gestión gerencial más sólida por parte de los distintos actores de la economía participantes.

«Los retos  en la producción de alimentos son múltiples, muy complejos y más ahora en el contexto internacional que está afectando a todas las cadenas de suministros e insumos de todo tipo, por lo que necesitamos tener luces largas en el desarrollo, apostar por los sistemas agroalimentarios locales, con cadenas  de abastecimiento a nivel de territorios», subrayó, y precisó que en estos momentos se dificulta la adquisición de productos tecnológicos.

Reiteró que el propósito es acompañar a las familias, «que siempre están en el centro de la toma de decisiones para que puedan contribuir a una mejor y mayor producción de alimentos inocuos, frescos y saludables que puedan estar a disposición de la ciudadanía cubana».

Insistió en la complejidad de la coyuntura internacional actual; «la única forma es seguir apostando por la producción local con enfoques mayores en términos de agroecología, aprovechar los recursos nacionales, y sobre todo, y muy importante, aprovechar la capacidad de los centros de investigación y las universidades que en el caso de Cuba es realmente poner en valor estos conocimientos que hay a nivel de los territorios».

Frank Carbonell, director de la Unidad de proyectos internacionales del Ministerio de la Agricultura por su parte, especificó que estos programas  son instrumentos de creación y desarrollo de capacidades, en poblaciones rurales vulnerables con vistas al abastecimiento familiar y local, fundamentalmente y, en la medida en que aumenten las producciones, hacer un aporte a nivel municipal.

Dio a conocer que se han capacitado más de trece mil productores y técnicos  en la aplicación de nuevas prácticas agrícolas, especialmente en el cultivo del maíz y el frijol, y se han fortalecido 61 entidades estatales prestadoras de servicio, principalmente laboratorios de sanidad vegetal,  centros de reproducción, empresas de semillas, entre otras.

Resaltó así mismo, como otros avances, la reducción de los costos de producción, la creación de más de 300 nuevos puestos de trabajo y el incremento del número de asociados a las cooperativas.

A una interrogante sobre la satisfacción ante los resultados, esencialmente del programa PRODECOR, que está culminando, el director  de FIDA para Cuba declaró: «En general, teniendo en cuenta el contexto  complejísimo  de los últimos tres años, consideramos  que los resultados han sido satisfactorios, ahí están las cifras, y la evaluación de PRODECOR ».

Se conoció en el  intercambio con la prensa, a la par, que de las 562 cooperativas involucradas en los tres programas mencionados, el 73 por ciento de las mismas son de productores individuales y privados.

Ruiz Cumplido, compartió algunos de los aprendizajes que han atesorado en estos años de trabajo en Cuba; «hacer un  énfasis muy importante en la juventud rural, que chicos y chicas tengan una participación más activa en la vida económica y productiva del mundo rural; esto no es fácil en ningún país, es bastante complejo atraer de manera efectiva a la juventud a los sistemas productivos rurales (…) esto es un grandísimo reto que América Latina y el Caribe tienen».

A continuación Consuelo Vidal, ponderó la labor de FIDA y aseveró que  esta era una agencia muy importante para el sistema de las Naciones Unidas en Cuba, y recordó que son 22 las agencias, fondos y programas de esta organización que trabajan en la Isla.

« El tema de la seguridad alimentaria en todas sus dimensiones,  es una de las prioridades que tenemos como sistema para apoyar al país, y en ese contexto, FIDA es un actor muy importante que está haciendo una contribución de la cual el sistema de Naciones Unidas está muy orgulloso».

Reafirmó seguidamente Ruiz Cumplido que «FIDA tiene el interés de explorar, junto con Cuba, el nuevo universo de actores de la economía no estatal; algunos tienen emprendimientos particulares otros en el modelo de las  PIME, con pequeñas agrupaciones de personas, y es algo que en el contexto de Cuba entendemos que tiene un rol muy interesante, dentro del programa y de la política de desarrollo económico; podemos poner a disposición estos programas de asistencia técnica, de acompañamiento financiero, ya que entendemos que es un complemento natural al trabajo que podemos hacer en materia de dinamización de la economía nacional». Hacia el final de la conferencia de prensa, Orlando Díaz Rodríguez, director de Asuntos Internacionales del Ministerio de la Agricultura, expresó una alta satisfacción del resultado de las relaciones de cooperación de ese organismo con FIDA. «Vemos en FIDA un aliado estratégico y un socio seguro y a largo plazo (…) hemos hecho un balance de diez años de trabajo pero también tenemos una mirada de futuro». 

Texto y Fotos: Redacción Bienvenidos