El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola  (FIDA, en inglés IFAD, International Fund for Agricultural Development) es una agencia especializada de las Naciones Unidas cuyo propósito es proporcionar fondos y movilizar recursos adicionales para promover el progreso económico de los habitantes pobres de zonas rurales, principalmente mejorando la productividad agrícola.

Surge como institución financiera internacional en diciembre de 1977, siendo uno de los principales resultados de la Conferencia mundial sobre alimentación, celebrada en 1974 y una respuesta a las sequías y hambrunas que afectaron a África y Asia en los años precedentes.

Su sede se encuentra en Roma, Italia, y su misión es facilitar a los habitantes de zonas rurales pobres de países en desarrollo, los medios para aumentar sus ingresos, mejorar su seguridad alimentaria y favorecer su acceso a los recursos naturales, especialmente agua y tierra seguras, y una gestión mejorada de estos recursos, que incluya prácticas para su conservación; tecnologías agrícolas mejoradas y servicios de producción efectivos; amplio rango de servicios financieros; mercados de insumos como semillas y abonos,  y otros productos agrícolas transparentes y competitivos; oportunidades para el empleo rural no agrícola y el desarrollo empresarial, y a las políticas y planes locales y nacionales.

Igualmente, FIDA tiene el empeño de que estos habitantes dominen las habilidades y la organización necesarias para sacar provecho de dicho acceso.

FIDA  comparte el principio de que si se quiere erradicar la pobreza se debe dar a los habitantes de zonas rurales pobres el poder necesario para liderar su propio desarrollo, de crear y reforzar sus organizaciones para que puedan defender eficazmente sus intereses y remover los obstáculos que les impiden mejorar sus vidas.

FIDA en Cuba

Durante diez años el FIDA  ha desarrollado su labor en la mayor de las Antillas  en su relación con los ministerios de Comercio Exterior y de la Agricultura, y el sector productivo, y es en la actualidad uno de los socios estratégicos del país, contribuyendo decisivamente al proceso de modernización de la producción agropecuaria cubana.

Esta cooperación se materializa a través de tres grandes Proyectos de Desarrollo Cooperativo: Prodecor, Prodegan y Prodecafé, cuya inversión total prevista es de USD 169, 35 millones.

Dichos programas se desarrollaran en 49 municipios de las provincias Camagüey, Granma, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo, y benefician a 562 cooperativas de crédito y servicio; 126 entidades prestadoras de servicios, y 42 mil familias de zonas rurales.

Desde estos proyectos, FIDA brinda asistencia técnica para aumentar los activos físicos, humanos, sociales y ambientales de las cooperativas con las que labora; de suma significación resulta la  actividad de capacitación que refuerza la solidez institucional de estas entidades al prestarles apoyo en los ámbitos de producción sostenible y gestión empresarial.

Entre los objetivos  cardinales de la cooperación FIDA-Cuba, resaltan, el aumento de la productividad en cultivos estratégicos como maíz, frijol, café y cacao; mejorar las condiciones de vida de los hogares rurales; apoyar el crecimiento sostenible del sector ganadero, y fortalecer las organizaciones cooperativas de pequeños agricultores.

Todos los esfuerzos que en materia de colaboración desarrolla FIDA en Cuba se sustentan en el actual Acuerdo Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2020-2024, rubricado entre el Sistema de Naciones Unidas en la Isla y el gobierno cubano, en virtud de cual se ponen los recursos del Sistema de Naciones Unidas al servicio del país para lograr que este avance en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Proyectos de Desarrollo Cooperativo: Prodecor, Prodegan y Prodecafé

Prodecor, concluyó  sus acciones en enero del presente año; entre sus más importantes resultados, destaca que aumentó la capacidad de producción sostenible, gestión empresarial y  fortalecimiento  institucional de las cooperativas,  con la utilización de tecnologías innovadoras y la instalación de cuatro plantas de   secado y beneficio de granos, que contribuirán al fortalecimiento de la seguridad alimentaria en las provincias de Holguín, Granma, Las Tunas, Santiago de Cuba

La provincia de Camagüey  acoge el programa  Prodegan, que tiene entre sus objetivos promover el crecimiento sostenible del sector ganadero mediante la aplicación de planes de desarrollo cooperativo que permiten a los ganaderos aumentar la producción y venta de  carne y leche de manera sostenible, a la vez que mejora la gestión y organización de las cooperativas poniendo especial énfasis en el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes.

El Proyecto de Desarrollo Cooperativo Prodecafé, está en etapa de iniciación, y tiene  como escenario también  las provincias orientales;  está centrado en el cultivo y producción de café, pero además, de cacao, cultivos varios, y atiende, en cierta medida, ganado menor.

Apoya la transformación   gradual de las cooperativas agroforestales en estructuras empresariales modernas, eficientes desde el punto de vista productivo y de prestación de servicios, capaces de adaptarse al mercado y los efectos del cambio climático.

Altamente valorado por la representación en Cuba del Sistema de Naciones Unidas, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, constituye un aliado de mucha  significación para el desarrollo económico y agrícola cubano en momentos de grandes desafíos para la adquisición de  insumos y tecnología  con vistas a la producción de alimentos, en los que la apuesta debe privilegiar los sistemas agroalimentarios locales, con cadenas  de abastecimiento a nivel de territorios y el aprovechamiento de los recursos nacionales.

A propósito de las acciones y propósitos  de esta agencia , su director  para Cuba, Juan Diego Ruiz Cumplido, encabezó en la mañana de hoy en La Habana, una conferencia de prensa en la que lo acompañaron Consuelo Vidal, coordinadora residente del sistema   de Naciones Unidas en Cuba, Orlando Díaz Rodríguez y Frank Carbonell, directores de Asuntos internacionales y   de  la Unidad de proyectos internacionales del Ministerio de la Agricultura, respectivamente, y Mohamed Lamine de Aquite, representante de la Agencia francesa de cooperación.

Texto y Fotos: redacción Bienvenidos