Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote
Cayo Blanco: el paraíso contenido en un islote

Sentir la calidez del verano caribeño en Cuba, despierta el constante deseo de disfrutar de sus icónicas playas. Y es que ante los días calurosos, refrescar en sus aguas, descansar desde una tumbona o pasear en un bote, suponen los componentes ideales para un plan perfecto.

Pero si esta combinación se traslada a un entorno apartado de la vorágine citadina, donde la complicidad entre el mar turquesa, la brisa veraniega y la arena fina abraza a los vacacionistas, dándoles la bienvenida a un islote espectacular, con certeza será una experiencia de ensueño para la etapa estival.

Se trata de Cayo Blanco, un idílico enclave con aproximadamente 15 kilómetros de largo y alrededor de 500 metros de ancho, cerca del famoso balneario Varadero, principal destino de sol y playa de la nación antillana.

La aventura comienza a bordo de una embarcación que zarpa desde puertos varaderenses como la Marina Chapelin. Durante el trayecto, fascina contemplar el hermoso mar azul en su inmensidad, complementado con el verde de los pequeños cayos que se encuentran en el camino. Complace sentir el sol, la frescura del viento y esa fragancia marina que libera, alegra y eleva los sentidos.

Con las excursiones en los confortables catamaranes, la jubilosa tripulación propicia un agradable viaje animado con juegos, bailes y buena música. De igual forma, una barra abierta propone deleitarse con deliciosas y refrescantes bebidas para acompañar el paseo.

La transparencia de estas aguas y la increíble vida marina que acogen, las convierten en escenario idóneo para la práctica del Snorkeling. De ahí que se realice una parada y se provea el equipamiento necesario, en aras de que los tripulantes disfruten de esta modalidad náutica, al encuentro de la barrera coralina que ostentan estos parajes, así como la variada y multicolor flora y fauna que alberga.

Durante la travesía, otra de las escalas es en un bonito delfinario, oportunidad perfecta para interactuar con las sorprendentes criaturas en su hábitat natural. El espacio convida a presenciar además, un asombroso espectáculo donde los delfines muestran sus impresionantes habilidades. Sin dudas, una inyección de energía, una gran dosis de bienestar de cuerpo y alma para continuar la marcha.

Cuando en el horizonte se dibuja una silueta anunciando la cercanía a la pequeña isla, se intensifica la emoción ante la proximidad de un imponente destino por descubrir. Una vez allí, al colocar los pies en la arena blanca que inspiró su nombre y visualizar el mágico panorama que ofrece, el significado de paraíso cobra sentido como nunca antes. Toca entonces liberarse, abrazar el verano y respirar el aire puro.

Hermosas playas casi vírgenes circundan Cayo Blanco. El encuentro con sus aguas cristalinas verdeazuladas emociona, y se torna irresistible no correr a disfrutarlas. Cálidas y deslumbrantes, satisfacen con un refrescante baño revitalizador que origina y sostiene el anhelo de mantenerse allí, de que la estancia en el paradisiaco lugar no termine nunca.

Asimismo, una serie de tumbonas distribuidas a lo largo de las finas arenas, propician el descanso y la relajación. Tendidos, bajo la sombra y con un cóctel bien frío, los excursionistas pueden admirar la inigualable vista al entorno marino que se extiende, infinito y precioso, frente a sus ojos.

Desde allí, distintas embarcaciones como bicicletas acuáticas y kayaks invitan al fascinante recorrido para explorar este cercano universo azul y sus encantos, así como avizorar el majestuoso islote desde todas las perspectivas.

Los amantes de la naturaleza encontrarán una bella y exótica escena en la que converge una gran biodiversidad distinguida por especies como la singular iguana cubana, distintas aves y peces de arrecife. Aguarda también, una maravillosa zona de manglar, especies endémicas y en peligro de extinción.

Un ranchón, pintoresco y cubanísimo, se posiciona como el punto perfecto para deleitarse con exquisitos platos de mariscos, pescados y múltiples delicias de la cocina cubana e internacional. Igualmente, gustosas y diversas bebidas forman parte de la excelente oferta culinaria del sitio.

Las más intensas vibras tropicales fluyen durante la jornada traducidas en música en vivo, bailes y colorido que toman la arena como escenario. Los viajeros se suman a estas contagiosas expresiones de alegría caribeña, y juntos celebran la vida, las vacaciones y la extraordinaria vivencia de encontrarse en un destino como este.

Cayo Blanco es la armonía perfecta entre el sol, la playa y la naturaleza conspirando para seducir a los visitantes con la emocionante experiencia que regala. El verano anima a sentir el Caribe, sus esencias, a experimentar las riquezas de esta Cuba tan única por lugares como este, que impulsa a cruzar el mar y descubrir el paraíso contenido en un islote.

Textos y Fotos: Bienvenidos