El turismo en Cuba es la industria que impulsa la economía nacional junto a otros sectores de gran importancia, no obstante, las autoridades gubernamentales mantienen una observancia sistemática con vistas al balance conveniente entre la protección medioambiental y la explotación de las áreas protegidas a favor del turismo de naturaleza y aventuras.

El Centro Nacional de Áreas Protegidas  pertenece al Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) de Cuba y presta especial atención a la relación  desarrollo del turismo y capacidad de carga de los lugares más visitados.

En la mayor de las Antillas existen 211 áreas protegidas identificadas, de las cuales cuatro son reservas naturales,  y en  las restantes, se ubican parques nacionales, reservas ecológicas y refugios de fauna, entre otras, donde se llevan a cabo distintas modalidades de turismo.

La región de Buena Vista, en el centro de la isla, posee en su interior a los parques nacionales Caguanes y Los Caimanes, los refugios de fauna Cayo Santa María y Las Loras, áreas con una mayor restricción en aras de la conservación necesaria.

En la nómina de territorios cubanos codificados internacionalmente como Reservas de la Biosfera, por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), figuran Guanahacabibes, Sierra del Rosario, Ciénaga de Zapata, Buenavista, Baconao y Cuchillas del Toa.

En la zona más oriental de la Isla se localizan dos Sitios Patrimonio Mundial Natural; son estos, los parques nacionales Desembarco del Granma, en la provincia del mismo nombre, y Alejandro de Humboldt, ubicado en las provincias de Holguín y Guantánamo.

Los turistas que visitan estas plazas, en sentido general, son respetuosos del  medioambiente porque es parte de sus intereses recreativos el buen estado del mismo por lo que sus  recorridos tienen un impacto menor  en estas zonas, pero, a la par, un grupo de expertos monitorea los parámetros de estos lugares.

Todos estos escenarios protegidos disponen de un plan de manejo según su categoría, y en esos programas se incluyen los senderos, la conservación y diversas actividades; según la clasificación que posean se determina si  pueden ser más visitados, si admiten la construcción de hoteles u otras instalaciones, siempre intentando una armonía real con el entorno.  

La observación de aves

Entre las modalidades de turismo de naturaleza,  en la observación de aves, que es un segmento muy especializado, se aprecia un interés particular en el mundo, será quizás porque los practicantes conocen que esta actividad aumenta los niveles de endorfinas que son las llamadas hormonas de la felicidad.

En el caso de Cuba  existen 28 áreas para esa actividad, y son visitadas reiteradamente por turistas franceses, británicos, nórdicos y estadounidenses,  y entre ellos muchos botánicos y otros profesionales e investigadores.  

Entre las zonas más demandadas para la observación de aves, se cuenta la  occidental  provincia de Pinar del Río y en esta hermosos parajes como como Soroa, el Valle de Viñales y otros cercanos.

La lista de la fauna de estos espacios, se encuentra en la base de datos de Internet, por lo que los amantes de esta modalidad natural obtienen la información que satisfaga sus intereses y toman la decisión de visitar el lugar escogido, lo cual  favorece las mejores prácticas y la protección  del medio ambiente.

Texto: Redacción Bienvenidos