Autoridades cubanas han asegurado que el  excepcional incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas ha sido controlado,  y no existe peligro de propagación de los pequeños focos que aún se observan en esta zona sobre los cuales se acciona en estos momentos para lograr su definitiva extinción.

Igualmente un Twiter de la Presidencia Cuba, comunicó que «en la madrugada se veían llamas, pero no subirán. Puede ocurrir por varias jornadas».

Se ha dado a conocer a la par, que el humo ya no tiene niveles contaminantes altos y que el  próximo paso de la estrategia final para sofocar completamente el siniestro continúa siendo el enfriamiento, proceso en el cual la  utilización de la espuma es de vital importancia.

Luis Enrique Ramos, historiador de la Meteorología en Cuba, ha declarado que el incendio de la Zona Industrial yumurina «resulta excepcional en nuestra historia», y argumenta: «No encontramos memoria de otro de tal connotación, tanto desde el punto de vista humano como material, asociado a un rayo».

Asimismo añade que es este un  «fenómeno repentino que aporta puntualmente un nivel de energía que sobrepasa el umbral de seguridad», y advierte de la obligatoriedad de «extraer ahora experiencias para el futuro, en orden de corregir diseños y prestaciones en concordancia con esos nuevos escenarios de eventuales desastres. Cuba es un país tropical, eso significa muchas ventajas e implica retos que la naturaleza nos impone ahora y en un futuro».

El también miembro fundador de la Sociedad Meteorológica de Cuba e integrante de la Comisión de Historia de la Meteorología de la Sociedad Internacional de Historia de la Ciencia y la Tecnología,  considera que esta catástrofe podría tratarse del «evento más devastador en la historia de Cuba asociado al impacto de un rayo, pero asegura que aún no puede evaluarse en toda su dimensión y serán los estudios futuros los  que confirmen este supuesto, «pero son muchos los conocedores que ya se inclinan por calificarlo como el más tremendo causado por un rayo» asevera el investigador.

Texto: Redacción Bienvenidos

Foto: Cubadebate