Palacio de Valle «Joya de la arquitectura cubana»
Palacio de Valle «Joya de la arquitectura cubana»
Palacio de Valle «Joya de la arquitectura cubana»
Palacio de Valle «Joya de la arquitectura cubana»
Palacio de Valle «Joya de la arquitectura cubana»
Palacio de Valle «Joya de la arquitectura cubana»

Historias, leyendas y un gran amor de principio del siglo XX, enriquecen las memorias de este lugar extraordinario, que da la impresión de haber sido arrancado de tierras árabes y puesto en esta hermosa ciudad sureña de Cuba. A él llegan lugareños y visitantes, todos admirados por su peculiar belleza y arquitectura.

Visitar Cienfuegos es inconcebible sin hacer una enriquecedora parada en este sitio. El eclecticismo impera en este imponente palacete, por demás elegante y seductor. El Palacio de Valle es una de las más bellas edificaciones del país. Tanto su exterior como interior muestran una riqueza inusual y llamativa, un derroche de opulencia asombrosa.

Mármoles y alabastros italianos, herrería española, cerámicas venecianas y granadinas, bronce y cristales de diversas partes del mundo hicieron una excelente mezcla con los únicos materiales cubanos utilizados: la preciosa madera caoba y el intelecto del arquitecto local Pablo Donato Carbonell, autor de otras bellas mansiones cienfuegueras, entre las que destaca el Palacio Ferrer, hoy Centro de la Cultura cienfueguera.

Quienes gusten de admirar y regodearse en el arte, aquí podrán disfrutar de una síntesis sorprendente de estilos. En la entrada domina el gótico, con sus cristales de colores que hacen irradiar la luz hacia el interior. El comedor, uno de los salones más elegantes de la casa, tiene influencia mudéjar y, dicen los estudiosos, que es una delicada imitación del famoso Patio de los Leones, de la Alhambra en Granada. En la sala de música, las artes decorativas rinden honor al estilo Luis XV. El antiguo recibidor de la casa, de estilo Imperio, propio del neoclasicismo, muestra el artesonado en oro, zócalos de mármol rosado, aplicaciones de bronce y piso de mármol blanco.

Cada espacio tiene su encanto propio y en todos hay detalles que sorprenden: paredes estucadas, elegantes pinturas, pisos compuestos por mosaicos de múltiples colores, techos repujados jarrones de porcelana. El palacete es un derroche de riquezas.

La vista externa también sobrecoge por su versatilidad constructiva. Su aspecto evidencia, igualmente, la fusión de disímiles estilos artísticos y constructivos. Al frente, dos mitológicas esfinges, con actitud enigmática, custodian la escalinata que antecede la entrada. Y en lo alto, lo más sobresaliente son sus tres torres, que permiten distinguir el palacio desde lejos. Una de ellas con características gótico romanas; la segunda de influencia hindú y la tercera, un alminar de estilo árabe. En la azotea luce su encanto una explanada desde donde se tiene una complaciente vista de la bahía cienfueguera.

Símbolo de Cienfuegos, el Palacio de Valle fue declarado Monumento Local en 1990. Su historia, sus valores arquitectónicos y el ambiente tan acogedor que lo identifica, lo han convertido en legítimo patrimonio y visita oportuna.

Actualmente, en la mansión se hacen fiestas culturales y en sus áreas, el visitante puede disfrutar de esa magia que solo trasmiten los lugares exclusivos. En una de sus habitaciones funciona un restaurante que ofrece mariscos, cocina cubana e internacional. Su relación con el hotel Jagua y su cercanía a la bahía, favorecen el constante fluir de visitantes.

En Cienfuegos se sentirá bienvenido. Tome la oportunidad de su viaje y deléitese con un recorrido novelesco por esta joya de la arquitectura cubana. Se llevará un buen recuerdo de su paso por esta ciudad caribeña.

Textos y fotos: Bienvenidos